El «Uskara» Roncalés: Memoria viva de Vidángoz/Bidankoze
El pueblo ha sido uno de los bastiones del uskara roncalés, una variante del euskera que se habló en el Valle de Roncal durante siglos. Aunque este dialecto dejó de transmitirse a principios del siglo XX, su huella sigue presente en la Toponimia y Oiconimia, además de en rasgos morfológicos, giros sintácticos y vocablos; o lo que es lo mismo, en nuestra memoria colectiva.
Además, dos hijos de nuestro pueblo, Prudencio Hualde Mayo y Mariano Mendigatxa Ornat, han dejado un valiosísimo legado lingüístico de la variante del Uskara roncalés de Vidángoz, gracias a sus colaboraciones con Luis Luciano Bonaparte y Resurrección Mª de Azkue.
Prudencio Hualde Mayo (1823-1879)
Fue cura de Vidángoz/Bidankoze y aquí tradujo para Louis Luciano Bonparte el Evangelio de San Mateo y el Catecismo del padre Astete al dialecto roncalés. Ambas obras, de gran calidad, constituyen un valiosísimo testimonio para el conocimiento del Uskara roncalés, y de la variante de Vidángoz/Bidankoze en particular, en vigor en aquel entonces.
En la imagen observamos la casa natal de Prudencio Hualde Mayo.
Mariano Mendigatxa Ornat (1853-1927)
Otro nombre fundamental en la historia del uskara roncalés es el de Mariano Mendigatxa Ornat, labrador natural de Vidángoz/Bidankoze, que fue colaborador de Luis Luciano Bonaparte en sus años jóvenes y de Resurrección Mª de Azkue, en su madurez, quien publicó Particularidades en el dialecto roncalés y también pudo registrar el léxico de nuestro dialecto en su inmensa obra dialectológica, el Diccionario Vasco- Español -Francés.
Las cartas de Mendigatxa a D. Resurrección Mª de Azkue (escritas en Vidángoz/Bidankoze desde 1903 a 1916) son un valiosísimo documento lingüístico en uskara roncalés. Fueron publicadas por primera vez ya en 1957 en la revista Euskera, con total fidelidad al manuscrito. En 1984 el izabar José Estornés las publicó en Fontes Linguae Vasconum (nº 43) con algunas correcciones y traducidas al castellano. Su última publicación fue en 2020, gracias al proyecto de la creadora Txaro Fontalba, titulado Las cartas de Mendigatxa, que buscó afinidades entre esa correspondencia y el momento presente. En la siguiente imagen vemos la casa natal de Mariano Mendigtxa en Vidángoz/Bidankoze.



